A continuació adjunte un video que ens donarà consells sobre com protegir-nos alhora d'utilitzar xarxes socials.
domingo, 18 de diciembre de 2016
Desarrollo sostenible de equipos informáticos
La obsolescencia programada es la planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio, de modo tal que tras un período de tiempo calculado de antemano por el fabricante, éste deje de funcionar.
Una película de animación que trata de concienciarnos sobre este tema es Wall·e.
La obsolescencia programada se aplica en prácticamente todos los productos que utilizamos hoy en día pero si tuviéramos que recalcar cinco serían: bombillas eléctricas, baterías de todo tipo, dispositivos electrónicos, cartuchos de tinta y los coches.
Un desecho electrónico es todo dispositivo alimentado por energía eléctrica cuya vida útil haya culminado. Con lo cual son incapaces de cumplir la tarea para la que originariamente fueron inventados y producidos.
Muchos de los componentes utilizados en la fabricación de productos electrónicos son altamente tóxicos. Esto hace que las consecuencias para el medio ambiente y por consecuente para el ser humano sean devastadoras. Sustancias como el cromo, usado para las cubiertas de metal, es cancerígeno; el cadmio, presente en la composición de baterías recargables, daña los huesos y los riñones; y el mercurio, infaltable para producir iluminación en monitores, es nocivo para el sistema nervioso y el cerebro.
Todos los ciudadanos deberíamos de seguir el concepto ecologista de las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar) en cualquier ámbito que implique unos desechos en nuestra vida. Si no las consecuencias acabarán siendo catastróficas para la tierra y para todos los seres vivos en menos de lo que creemos. Éstas consecuencias ya se ven en el aumento del nivel del mar a causa del derretimiento de los polos, en la contaminación del aire, en la extinción de muchas especies de animales, etc. Todos deberíamos alargar la vida de nuestros dispositivos y cuando ya no sea posible seguir utilizándolos, llevarlo a un punto limpio de los que tenemos a disposición. Como cuando en mi casa se nos rompe cualquier dispositivo electrónico. Es tan fácil como llamar al ayuntamiento para notificarle de que vamos a tirar ésta serie de productos y nos dicen el día en el que van a pasar a recogerlos. Lo único que debemos hacer es bajarlos al punto limpio la noche anterior.
En definitiva, todos deberíamos de concienciarnos más sobre este fenómeno que nos repercute directamente y que podría cambiar el mundo tal y como lo conocemos.
Una película de animación que trata de concienciarnos sobre este tema es Wall·e.
La obsolescencia programada se aplica en prácticamente todos los productos que utilizamos hoy en día pero si tuviéramos que recalcar cinco serían: bombillas eléctricas, baterías de todo tipo, dispositivos electrónicos, cartuchos de tinta y los coches.
Un desecho electrónico es todo dispositivo alimentado por energía eléctrica cuya vida útil haya culminado. Con lo cual son incapaces de cumplir la tarea para la que originariamente fueron inventados y producidos.
Muchos de los componentes utilizados en la fabricación de productos electrónicos son altamente tóxicos. Esto hace que las consecuencias para el medio ambiente y por consecuente para el ser humano sean devastadoras. Sustancias como el cromo, usado para las cubiertas de metal, es cancerígeno; el cadmio, presente en la composición de baterías recargables, daña los huesos y los riñones; y el mercurio, infaltable para producir iluminación en monitores, es nocivo para el sistema nervioso y el cerebro.
Todos los ciudadanos deberíamos de seguir el concepto ecologista de las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar) en cualquier ámbito que implique unos desechos en nuestra vida. Si no las consecuencias acabarán siendo catastróficas para la tierra y para todos los seres vivos en menos de lo que creemos. Éstas consecuencias ya se ven en el aumento del nivel del mar a causa del derretimiento de los polos, en la contaminación del aire, en la extinción de muchas especies de animales, etc. Todos deberíamos alargar la vida de nuestros dispositivos y cuando ya no sea posible seguir utilizándolos, llevarlo a un punto limpio de los que tenemos a disposición. Como cuando en mi casa se nos rompe cualquier dispositivo electrónico. Es tan fácil como llamar al ayuntamiento para notificarle de que vamos a tirar ésta serie de productos y nos dicen el día en el que van a pasar a recogerlos. Lo único que debemos hacer es bajarlos al punto limpio la noche anterior.
En definitiva, todos deberíamos de concienciarnos más sobre este fenómeno que nos repercute directamente y que podría cambiar el mundo tal y como lo conocemos.
Marca personal e identitat digital
Toda persona que navega por Internet deja un rastro muy difícil de eliminar y que además cualquiera podría ver. Forman parte de este rastro la marca personal, la identidad digital o la reputación online. A continuación definiremos y compararemos estos 3 conceptos.
La Marca Personal es un concepto de desarrollo personal que consiste en considerarse a uno mismo como una marca, la cual debe ser elaborada, transmitida y protegida, con el objetivo de diferenciarse y conseguir mayor éxito en las relaciones sociales y profesionales. El concepto surgió como una técnica para la búsqueda de trabajo. Desarrollar una Marca Personal consiste en identificar y comunicar las características que nos hacen sobresalir, ser relevantes, diferentes y visibles en un entorno homogéneo, competitivo y cambiante.
En cambio, la identidad digital es el rastro que cada usuario de Internet deja en la red como resultado de su interrelación con otros usuarios o con la generación de contenidos. Cuando buscamos nuestro nombre en google obtenemos información sobre nosotros que en algún momento hemos publicado o que otros han colgado.
A diferencia de la reputación online, que es el reflejo del prestigio de una persona o marca en Internet. La reputación no está bajo el control absoluto de una persona, sino que la fabrican también el resto de personas cuando conversan y aportan opiniones. Esto es especialmente importante en Internet y por eso es tan importante cuidarla. Este fenómeno es lo que conocemos como contenido generado por el usuario.
Cuando busco mi nombre en google no aparece nada reseñable, solo mi usuario de facebook (el cual casi nunca he utilizado) y trabajos del instituto.
En conclusión, tenemos que tener cuidado con lo que subimos a internet, ya sea en nuestras redes sociales, comentarios en blogs... ya que todo esto deja rastro y en algún momento de nuestras vidas nos puede perjudicar o comprometer.
La Marca Personal es un concepto de desarrollo personal que consiste en considerarse a uno mismo como una marca, la cual debe ser elaborada, transmitida y protegida, con el objetivo de diferenciarse y conseguir mayor éxito en las relaciones sociales y profesionales. El concepto surgió como una técnica para la búsqueda de trabajo. Desarrollar una Marca Personal consiste en identificar y comunicar las características que nos hacen sobresalir, ser relevantes, diferentes y visibles en un entorno homogéneo, competitivo y cambiante.
En cambio, la identidad digital es el rastro que cada usuario de Internet deja en la red como resultado de su interrelación con otros usuarios o con la generación de contenidos. Cuando buscamos nuestro nombre en google obtenemos información sobre nosotros que en algún momento hemos publicado o que otros han colgado.
A diferencia de la reputación online, que es el reflejo del prestigio de una persona o marca en Internet. La reputación no está bajo el control absoluto de una persona, sino que la fabrican también el resto de personas cuando conversan y aportan opiniones. Esto es especialmente importante en Internet y por eso es tan importante cuidarla. Este fenómeno es lo que conocemos como contenido generado por el usuario.
Cuando busco mi nombre en google no aparece nada reseñable, solo mi usuario de facebook (el cual casi nunca he utilizado) y trabajos del instituto.
En conclusión, tenemos que tener cuidado con lo que subimos a internet, ya sea en nuestras redes sociales, comentarios en blogs... ya que todo esto deja rastro y en algún momento de nuestras vidas nos puede perjudicar o comprometer.
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